

Una rosa y un sueño.
Subí muy alto, con mis sueños.
Y no quiero descender.
Y si nada es posible
y si quedan en el alma
mudos testigos, ciegos,
opacados por el tiempo,
agradezco el embeleso,
mas me niego
al desamparo
y me aferro a sentimientos.
Voy a ofrecerle batalla
al absurdo del destierro,
todo es difuso,
y el destino
que no entiende
de los afectos al viento,
y poco sabe de las rosas,
de las horas del encuentro,
en un planeta solitario,
donde la espera, es destiempo.
Vas a esperarme los viernes...
voy a volar a tu encuentro,
voy a tomar tu mano
y voy a abrazarte en silencios.
Subí muy alto, lo siento,
es que, es un cosmos perfecto.
Maricarmen
julio de 2009
Subí muy alto, con mis sueños.
Y no quiero descender.
Y si nada es posible
y si quedan en el alma
mudos testigos, ciegos,
opacados por el tiempo,
agradezco el embeleso,
mas me niego
al desamparo
y me aferro a sentimientos.
Voy a ofrecerle batalla
al absurdo del destierro,
todo es difuso,
y el destino
que no entiende
de los afectos al viento,
y poco sabe de las rosas,
de las horas del encuentro,
en un planeta solitario,
donde la espera, es destiempo.
Vas a esperarme los viernes...
voy a volar a tu encuentro,
voy a tomar tu mano
y voy a abrazarte en silencios.
Subí muy alto, lo siento,
es que, es un cosmos perfecto.
Maricarmen
julio de 2009

AÑORANZA
Hermosisimo poema, me llego al alma, te felicito.
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